Valiente – Las Mejores Enseñanzas

Las mujeres pueden ser delicadas y valientes e independientes

Esta hermosa película de Disney – Pixar narra la historia de Mérida, una adolescente pelirroja quien tiene un temperamento rebelde muy especial. La historia trascurre en Escocia medieval y Mérida es una princesa que ha sido criada y amada por sus padres, el rey Fergus y la reina Elinor. Al llegar a la edad indicada, los diferentes clanes del reino se presentan en una competencia para designar al futuro esposo de Mérida pero ella cambia el destino cuando ella misma participa de la competencia ganándole a sus posibles pretendientes. Esta actitud provoca un choque en los clanes y Mérida, después de una discusión con su madre, huye para pedir ayuda de una bruja quien complicará aún más las cosas y hará que Mérida deba dejar a un lado su orgullo y reparar el daño causado en el reino y dentro de su propia familia.

Esta película deja muchas enseñanzas que debemos destacar. Veamos, a continuación, cuáles son los mensajes que nos deja la película “Valiente”.

10 Enseñanzas que nos deja la película “Valiente”

Siempre debes actuar con valentía. Un mensaje que se encuentra a través de todo el film es la valentía con la que Mérida enfrentó a sus padres para demostrarles lo que era capaz: participar y defenderse ella sola y no necesitar a un príncipe para que cuide de ella.

Las mujeres pueden ser delicadas y valientes e independientes también. Mérida rompe con la figura tradicional de princesa (mujer) dulce y sencilla, mostrando una personalidad guerrera que le lleva a defenderse de todo y de todos.

Nada está escrito y cada persona determina su propio destino. Por más que existan tradiciones (familiares, de clanes, de sociedades) cada persona tiene derecho a escoger cuál desea que sea su destino. Mérida rompió con la tradición familiar de escoger un esposo mediante una competición y el mensaje que deja a toda mujer es que no existe una edad determinada para contraer matrimonio ni nadie que tenga la autoridad para decidir sobre el destino de cada persona.

Cada persona debe ser tal como es. No importa si somos extrovertidos, tímidos, etc. Lo importante es el respeto de cada persona y su relación con las demás, sea esta una relación amorosa, de amistad, etc.

No todas las personas tenemos los mismos sueños o anhelos. Así como Mérida no quería contraer matrimonio con un príncipe de uno de los clanes, cada persona tiene deseos y sueños diferentes que debemos respetar, aunque tal vez no los entendamos.

Cada uno debe buscar “quién es”. Otro de los mensajes que se puede ver en toda la película es que cada persona debe buscar quién es hasta encontrar su verdadera personalidad sin necesidad de imitar lo que otros hacen.

Nadie es perfecto. Todo ser humano comete errores y debe pedir disculpas en algún momento. Lo importante es, tras un error, poder enmendar el daño causado, tal como ocurrió con Mérida y su familia.

El respeto entre las personas es indispensable. La película también enseña que el respeto debe ser la base de cualquier relación. Esto mismo se enseña cuando Elinor desea que su hija contraiga matrimonio aunque ella no está de acuerdo con esto.

El egoísmo tiene que quedar fuera de cualquier relación. Más allá de la relación madre e hija, el film enseña cómo al actuar de forma egoísta, las personas a nuestro alrededor pueden ser lastimadas (como casi sucede en el caso de Elinor y de los hermanos menores de Mérida).

Las diferencias no son malas. Ser diferente a otras personas, puede hacer que cambien muchas tradiciones o ideas que las personas (y las sociedades) reproducen por costumbre hasta que alguien como Mérida, marca la diferencia y enseña que las cosas se pueden hacer de forma diferente y hasta mejor que antes.